Café al Paso Reflexiones en Formato Breve

Reflexiones en formato breve

Argentina 2025 y el capital financiero

Mesas de dinero, bonos, el mundo trader que hoy arrasa en Argentina: toma riqueza, ahorro, trabajo, historias y sueños. Mezquindad absoluta.
A diferencia de un modelo de desarrollo nacional basado en la producción de bienes y servicios —que genera trabajo desde distintos actores económicos y demanda mano de obra— este capital, usurario y sin intercambio real, deja tierra arrasada. Es el dinero por el dinero mismo, en una voracidad sin límite.

No posee patria, empatía humana ni atisbo de humanidad. ¿Qué naturaleza lo constituye?
Con la impunidad propia de las élites, actúa sin disimulo, aunque se oculte tras eufemismos. Su naturaleza es, sin duda, la sádico-política: una desconexión profunda del tejido de reciprocidad humana.

Argentina 2025 y las herencias del “fantoche”

El régimen que gobierna Argentina impulsa un proceso de demolición socioeconómica regresiva, sin piso ni límite. Sus fantasías se orientan a retrotraer las relaciones sociales a una década infame, ahora aggiornada.

En su derrotero procura romper lazos sociales históricos bajo eufemismos tales como “reformas”:

  • la laboral, un esclavismo de buenos modales;

  • la previsional, consolidación de la expoliación, la expresión más cruda de la sádico-política;

  • y la tributaria: ¿transferencia o despojo?

Existe un denominador común: la clara intención de provocar la ruptura de estructuras sociales con derechos y lazos de pertenencia, con capacidad de negociación y defensa.
Sentir que no se pertenece es una privación psicosocial básica, y una de sus consecuencias es el deterioro de la salud mental. Esta será una de las herencias que dejará el régimen fantoche y que ya comienza a manifestarse.

Argentina y su industrialización

La industrialización es el tránsito necesario hacia un modelo de desarrollo nacional. Es factor de creación de estructuras de contención y lazos sociales, propicia identidad y pertenencia a partir de la agremiación y de organizaciones representativas solidarias de intereses, en el marco de derechos laborales y sociales.

Argentina, inclusión y peronismo

Un ensayo breve desde las constelaciones familiares

El ensayo le permite al autor libertades creativas sin ceñirse a los métodos estandarizados de las ciencias. Se presenta así como un espacio intermedio entre la contingencia de la novela —que da rienda suelta a la invención— y la necesidad del discurso filosófico o científico, que busca la demostración de lo que debe ser.

El ensayo intenta conjugar la frescura de la primera con el rigor del segundo.
Su punto de partida suele ser una constatación, una opinión o un suceso. Luego, la perspectiva se amplía, aparecen consideraciones generales y el estilo se vuelve explicativo, incluso demostrativo.

El ensayo es confluencia —en el sentido fuerte del término— de lo subjetivo y lo objetivo; del ejemplo y la demostración; de lo anecdótico y lo científico; del dato y la elaboración artística.


Entrando en tema: el peronismo representó una reconfiguración sistémica de la sociedad de entonces. Este fenómeno se basó, en gran medida, en una de las leyes sistémicas u órdenes del amor enunciadas por Bert Hellinger, creador de las constelaciones familiares.

Esta primera ley sostiene que a nuestro sistema familiar —o a un sistema en sentido amplio— pertenecen todas las personas con las que estamos unidos por lazos sanguíneos, y también quienes incidieron de algún modo en la historia familiar y social. Incluye sujetos y experiencias, felices o trágicas.

En un nivel colectivo, una sociedad puede presentar configuraciones excluyentes, como lo era la sociedad preperonista. Una sociedad donde, por ejemplo, el peón de campo no podía mirar a los ojos al terrateniente para el cual trabajaba. No había lugar para el derecho.

El peronismo generó un movimiento inclusivo que quedó en la memoria colectiva. Millones de sistemas familiares fueron reconocidos cuando un presidente y su vice, como figuras simbólicas de padre y madre, dijeron en una gran constelación colectiva:
“Ahora te veo. Ahora existís. Ahora te miro a los ojos sin miedo.”

Hablar de inclusión es hablar de reconocimiento. Todos tenemos derecho a pertenecer. El lugar que cada uno ocupa es único e intransferible, y esto tiene consecuencias para los descendientes.

“Te veo y te reconozco, eres uno más de nosotros.”

En la arena de la materialidad, el reconocimiento se llamó recibo de sueldo, industrialización y derechos sociales.